sábado, 15 de junio de 2013

Vivir totalmente


"Alejandro el Grande conoce a Diógenes"

Cuando Alejandro Magno venía hacia India, se encontró con un hombre curioso, Diógenes. Era una mañana de invierno, soplaba una brisa fresca y Diógenes estaba a la orilla del río, tomando el sol, desnudo. Era un hombre muy hermoso. Cuando hay un alma hermosa, surge una belleza muy especial.

No tenía nada, ni siquiera un cuenco de mendigar, porque, un día que iba al río con su cuenco para beber agua, vio que un perro entraba corriendo en el río. El perro entró en el río y bebió; Diógenes se rió y dijo: «Este perro me ha enseñado una lección. Si él puede vivir sin cuenco de mendigar, ¿por qué yo no?» Arrojó lejos el cuenco, saltó al río como el perro y bebió. Desde entonces vivía sin nada.

Alejandro nunca había visto a un hombre tan grácil, una belleza tan total,... Se quedó anonadado y dijo: —Señor, estoy inmensamente impresionado por su ser y me gustaría hacer algo por usted. ¿Hay algo que pueda hacer por usted?

—Simplemente ponte a un lado porque me estás quitando el sol —dijo Diógenes—; eso es todo. No necesito nada más.
—Si tengo otra oportunidad de volver a la tierra —replicó Alejandro— pediré que en lugar a volver a hacerme como Alejandro, me haga como Diógenes.
Diógenes se rió y dijo: —¿Quién te impide ser como yo ahora mismo? Puedes convertirte en un Diógenes. ¿Adónde vas? He visto pasar ejércitos durante meses, ¿dónde vas? ¿Y para qué?
—Voy a la India para conquistar todo el mundo —dijo Alejandro.
—¿Y qué harás después? —preguntó Diógenes.
—Después descansaré —respondió Alejandro.
Diógenes se rió y dijo: —Estás loco, yo ya estoy descansando ahora mismo, y no he conquistado el mundo. No veo la necesidad. ¿Quién te ha dicho que tienes que conquistar el mundo para poder descansar? Y yo te digo: si no descansas ahora, no lo harás nunca. Siempre te quedará algo que conquistar... y el tiempo pasa., morirás en medio de tu viaje. Y Alejandro cuando estaba regresando a la India, murió en el camino. Y aquel día recordó a Diógenes. Sólo tenía a Diógenes en mente; él no había podido descansar en toda su vida...

Los que dicen: «Estamos esperando una oportunidad», se están engañando, y no engañan a nadie sino a sí mismos. La oportunidad no va a venir mañana. Ya ha llegado, siempre ha estado aquí. La existencia es una oportunidad; ser es la oportunidad. No digas: «Mañana meditaré, mañana amaré, mañana bailaré ». ¿Por qué dejarlo para mañana? Mañana nunca llega. ¿Por qué no ahora mismo? ¿Por qué posponerlo? Posponer las cosas es un truco mental; así mantienes la esperanza y entre tanto la oportunidad se te escapa de las manos. Y al final llegarás al callejón sin salida y no te quedará ninguna oportunidad. Esto te ha ocurrido muchas veces antes. No eres nuevo, y cada vez la mente te ha jugado la misma mala pasada, y aún no has aprendido nada. Túmbate en la orilla del río…toma el sol…descubre que es lo que te apasiona y apúntate!

jueves, 13 de junio de 2013

Frase célebre de hoy =)¡¡¡

"El alma lo sabe todo. Sé quien tú eres 
y tu vida se transformará para siempre."

Frase célebre del día =)¡¡¡

"Debemos aprender a amarnos y amar a otros sin dependencias tòxicas y sin paradigmas que nos asfixien;a experimentar el verdadero amor, aquel que nos hace libres, y que surge del encuentro de dos enteros y no de la creencia o busqueda de union de dos mitades"

miércoles, 12 de junio de 2013

Dominio sobre la Mente

La Conciencia es la parte de nuestra mente que pone Luz en las otras funciones mentales: sabiduría, capacidad de elección, discernimiento, ego, etc. La razón por la que se hace hincapié en que desarrollemos la Conciencia, es para que ilumine y expanda las potencialidades de nuestro ser. Desde este sencillo planteamiento se hace evidente que, con poca Conciencia de nosotros mismos (con poca Luz), nuestra realidad se limita a “palpar” lo más concreto y cercano, sin ir más allá, quedándose en lo obvio.

Recuperar la Conciencia y proximidad de nuestra esencia divina nos llevará, primeramente, a liberarnos de la carga de nuestro pasado y a recuperar la INOCENCIA del Ser (nuestro niño interior). Para ello no hay nada más efectivo que ser observador de uno mismo. Hay que crear el hábito de poco a poco ir separando la mente del Observador (la Conciencia), en cada cosa que hagas o digas, en cada situación: OBSÉRVATE.

Cuando el Observador tenga total independencia del “yo-personaje”, también tendrá total dominio sobre esa parte de la mente que hasta ahora ha gobernado tu vida: el ego (vanidad, envidia, pasión, codicia, miedos, etc).

En este proceso, de ser Observador de tí mismo, la Conciencia llenará de Luz tu vida y la podrás gobernar desde la Intuición, junto con el Corazón en total armonía. Será en ese momento, en el que logres dominar totalmente tu mente.

lunes, 10 de junio de 2013

Frase célebre de hoy =)¡¡¡

Si las personas se lamentaran poco y actuaran más, la vida se vería llena de vida.

Reiniciación

En la medida en que la Conciencia se expande y asciende, nuestros cuerpos mental, emocional y espiritual, son capaces de absorber y asimilar energía más refinada.

Comienza ahora una reiniciación que nos permitirá liberarnos de toda la carga anterior. Se trata de todos los patrones educacionales que nos han estado limitando, acondicionando, aprisionando, asfixiando y no hemos sabido cómo deshacernos de ellos. Eso incluye no sólo patrones y creencias, sino además de toda la carga emocional (como los sentimientos de culpa, que son como una losa encima de nuestra cabeza o la carga de responsabilidades ajenas que hemos asumido)

Todo eso se acaba si le das a la "tecla de reiniciación" que está en tu cerebro. Para aligerar tu corazón de todas las cargas del pasado, sanar todas sus heridas y descargar de tu memoria todos los recuerdos negativos y dolorosos.

Créeme, se puede comenzar nuevamente de CERO. 
 
Debemos hacer un BORRÓN Y CUENTA NUEVA, con la intención de focalizarnos de forma positiva en nuestro Presente, agradeciendo las experiencias y oportunidades de aprendizaje del día a día y sintiendo dicha y alegría por estar aquí un día más, siendo maestros para algunos y volviendo a ser alumnos, ante nuestros maestros.